CONSEJOS PARA NUEVOS USUARIOS DE LENTILLAS

Las lentillas te ayudan a verte mejor y a disfrutar de una visión completa.

Si eres un nuevo usuario de lentillas, es fácil acostumbrarse a llevarlas. Puede que tus ojos necesiten un poco de tiempo para adaptarse pero pronto olvidarás que están ahí. No te preocupes, ¡será muy rápido!

Estos son algunos consejos para los nuevos usuarios de lentillas para eliminar las preocupaciones que puedan tener:

Cómo colocarte las lentillas

  • Al principio puede parecer un poco complicado ponerte y quitarte las lentillas.
  • Quizá seas un poco reacio a tocarte los ojos al principio. Pero antes de que te des cuenta, manejar las lentillas se convertirá en algo tan natural como cepillarte los dientes.
  • Comienza siempre con el mismo ojo cuando coloques y extraigas las lentillas, para que no se mezclen.
  • ¿Tienes un amigo que lleva lentillas? Puede ayudarte si te enseña cómo se pone sus lentillas.
  • Para más información, visita a tu oculista para que te haga una demostración de iniciación.

Adopta buenos hábitos

  • Deberías comprobar una vez al día tus ojos. Plantéate estas simples preguntas:
    • ¿Qué sensación tengo con las lentillas en los ojos?
    • ¿Cómo están mis ojos?
    • ¿Sigo viendo bien?
  • Lávate siempre las manos a conciencia y sécatelas con una toalla sin pelusas antes de tocarte los ojos o las lentillas.
  • No te frotes los ojos. Es muy fácil tocarse los ojos sin ni siquiera darte cuenta, pero tienes que evitar traspasar suciedad o aceite desde los dedos a los ojos, ni descolocar las lentes.
  • Mantén unas buenas prácticas de higiene. Limpia, desinfecta y guarda las lentes tal y como se recomienda. No enjuagues las lentillas o el estuche de las lentillas con agua del grifo.
  • Sigue el calendario y reemplaza las lentillas como te ha recomendado el oculista
  • No utilices las lentillas durante más tiempo del indicado por tu oculista.
+¿Notas las lentillas en los ojos?

Si las lentillas están colocadas correctamente, no deberías poder sentirlas. Ten en cuenta los siguientes aspectos:

  1. ¿Está la lentilla colocada por el lado correcto? Si la lentilla está colocada del revés, no se adaptará correctamente y puede crear una sensación anormal.
    Para averiguar de qué lado está la lentilla, coloca la lentilla en la yema de tu dedo y ponla a la luz. Si los bordes resaltan por fuera, está al revés. Si parece una taza con bordes suaves, está colocada correctamente.
  2. ¿Tienes una pestaña o una pequeña partícula de polvo o una pelusa en la lentilla? Con las manos limpias y secas, desliza la lente del centro del ojo abierto y colócala de nuevo hasta el centro aplicando presión en el párpado superior e inferior.
  3. ¿Está dañada la lentilla? Una lentilla abierta o rasgada te irritará los ojos. Si crees que la lentilla puede estar rota o rasgada, lávate y sécate las manos con una toalla sin pelusas y cambia la lentilla por otra nueva.